Esto es amor, quien lo probó lo sabe.
LOPE DE VEGA
Para Soledad, guerrera
incansable, y para su marido, mi cuate Jorge, su escudo protector.
- Mi amor, ahorita mismo llegamos al hospital.
- No te preocupes, ya no duele.
- ¿Cómo que no? Llevas una herida de bala, es imposible.
- No duele.
Y él cierra los ojos de forma brusca. La conductora,
su amiga, amante y esposa, se teme lo peor. Pero la carretera no les permite
parar, hay que seguir conduciendo. Grita su nombre en un intento desesperado
por verle abrir los ojos pero es inútil. Llegan a la puerta del hospital y ella
pide a gritos “un pinche médico”.
