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viernes, 30 de septiembre de 2016

LA COLECCIONISTA DE FOTOS (III)

Ahí está. Tony, el más callado de los seis. Siempre en la retaguardia, casi invisible. Excepto cuando tenía a Serena atada y amordazada. En esos momentos el callado y tímido Tony se sentía poderoso y jugaba a ser Dios. Se convertía en un desalmado que se divertía torturando a Serena. Primero psicológicamente: “eres una puta”, “no vales nada”, “estás muerta”. Y luego físicamente: golpes, quemaduras de cigarrillo, cortes de bisturí, arañazos con púas de metal…

Jamás abusó de ella sexualmente, simplemente se dedicaba a torturarla, a humillarla y minarle la autoestima. A él nunca le interesó el sexo con Serena, incluso le costaba tener erecciones. Lo suyo era  la violencia, le causaba más placer. Su misión era dejarla débil, tanto física como psicológicamente, para que su resistencia ante los abusos de los demás fuese menor, por baja autoestima o solo por agotamiento físico. Sin embargo, Serena solo pensaba en devolver todos y cada uno de los golpes y humillaciones recibidas.

Y ahí tenemos al tímido Tony, saliendo de su concesionario de coches de gama alta. Serena lleva días vigilando sus pasos. Hasta ahora ha conseguido saber que es el dueño del concesionario y que tiene dos trabajadores. Ana, su secretaria y esposa, una mujer completamente ignorante del pasado de su marido (o tal vez solo una ignorante), aunque eso no la ha librado de disfrutar o quizá sufrir algunas sesiones de dominación/sumisión en su alcoba. Tiembla al pensar que su marido le pida otra, no cree que pudiera resistirlo.

Y Alessandro, un comercial enviado desde la central de la empresa. Ni siquiera es de allí, lo que supone que desconoce a Serena y toda su historia por completo. Alto, moreno, ojos verdes… atractivo en general, y además simpático y amable, aunque posiblemente por inercia, dada su profesión. 

     —    Buenos días. ¿Necesita ayuda, señorita? — el vendedor se acerca con su cara de galán.  Piensa que siempre funciona con las treintañeras bonitas, como Serena.
     —    Estoy buscando un coche grande, para poder meter a toda la familia.
    —    ¿Familia numerosa? —se interesa, profesional.
    —    No exactamente. Mis padres dependen de mí y muchas veces me toca ocuparme de mis sobrinos. Familia numerosa, pero soltera —aclara una sonriente Serena, aparentando ser una joven abnegada con su familia.
     —    Bien, en ese caso creo que lo que necesita es…
    —    Espere. Tengo que ser sincera… quiero ver modelos y precios y comparar. No estamos en mi casa como para derrochar —responde con inocencia muy bien fingida.
   —    Entiendo… Permítame enseñarle nuestro modelo de coche familiar. Con líneas deportivas y elegantes, con…

Media hora después, Serena se ha ganado la confianza de Alessandro, haciéndole ver que le interesan tanto el coche como él mismo. Y con esa misma excusa volverá los días siguientes. En apenas tres días el guapo comercial está convencido de que la tiene en el bote y Serena ya controla los horarios de Tony.

miércoles, 8 de junio de 2016

LA COLECCIONISTA DE FOTOS (II)

“Saluda a la zorra de tu hermana de mi parte”.

¡Bang!
¡Bang! 

El tiro a bocajarro libera otro poquito del alma atormentada de Serena, mientras la voz grave y profunda canta Te sientes tan fuerte que piensas  que nadie te puede tocar…

Saca la última foto de Samuel: atado a la mesa plegable, con la cabeza ensangrentada, golpes por todo el cuerpo y un corte que atraviesa su rostro desde la frente al mentón, como dividiéndolo en dos. Con las manos y el miembro amputados. Y el tiro aún humeante entre ceja y ceja. Serena se siente plenamente satisfecha con su trabajo. Después de todo, aquella asignatura de fotografía del instituto le ha servido para algo.

***
Samuel ya sabía de antemano que ese sería su final, aquellos sueños de un mar embravecido, los cuchillos a su alrededor y los gritos de aquella chica del pasado no presagiaban nada bueno. Pero el golpe definitivo fue el sueño con su desaparecida hermana Paula, con un aspecto horrible, llena de cortes, y diciéndole que hay que saldar cuentas con el pasado. “Todo se paga, Samuel. Todo se paga. Ella está cobrándose la deuda… todo se paga Samuel.”

No podía imaginar que ELLA seguía viva. Era imposible, él mismo se encargó del asunto. Decidió que solo era un sueño provocado por la desaparición de Paula y su propia imaginación. Aun así, tanto el mal presentimiento como la sensación de mal cuerpo se instalaron en su vida y la angustia le atenazaba. Algo no iba bien. Y entonces supo que ELLA había vuelto. Lo que no sabía era que apenas 24 horas después estaría muerto y sería la segunda foto en su particular y escalofriante colección.

"Todo se paga, Samuel"

viernes, 6 de mayo de 2016

EL SUEÑO TRUNCADO

Pues así no podemos seguir. A mi marido
le entró un furor sangriento que nunca había tenido.
¡No sé qué mal de ojo le hicieron en España!
¡Es Castilla que aceda las uvas del champaña!
¡Son los autos de fe que hace la Inquisición!
¡Y las comedias de Don Pedro Calderón!


La marquesa Rosalinda, Ramón del Valle-Inclán




Entre finales del siglo XIX y el primer tercio del siglo XX asistimos a tiempos llenos de contrastes y cambios, aderezados con guerras diversas. Se radicalizan las ideas tanto hacia la extrema derecha como hacia la extrema izquierda (seguro que esto les suena, pues lo que vivimos hoy se aproxima bastante a convertirse en una reproducción actualizada de aquello). Pero sin duda, es la mujer quien más cambios experimenta durante este tiempo. De ser el ángel del hogar pasa a ser la principal mano de obra en las fábricas y a reivindicar sus derechos, para volver a ser de nuevo el ángel del hogar, pero con muchas más restricciones morales en lo referente a su capacidad de actuación.

En este contexto, ideologías como el anarquismo cobran gran importancia y suponen un soplo de aire fresco y un punto de apoyo importante para las mujeres. Prueba de ello son los liberatorios de prostitución que se dedicaron a cerrar burdeles e instruir a las mujeres para que pudiesen llevar una vida digna. Sin embargo, con el auge y el triunfo de los fascismos, todo eso se vino abajo y la mujer volvió a ser una especie de sujeto pasivo bajo las órdenes del género masculino.

viernes, 11 de marzo de 2016

OTRA VEZ HOY...

Y así pasan los días, de lunes a viernes
Como las golondrinas del poema de Bécquer
De estación a estación enfrente tú y yo
Va y viene el silencio.

Jueves, La Oreja de Van Gogh


Hace un par de semanas se hizo viral la carta que una estudiante le dedicó a dos chicas asesinadas. Murieron por negarse a ser tocadas, a ser tratadas como ganado. Una muerte violenta e injusta.
Yo morí por subirme al cercanías, como cada día. Ese fue mi único pecado, mi gran error. Esas chicas fueron ofendidas y trataron de defenderse, pelearon por sus derechos y por su vida. Yo no tuve esa oportunidad. Espero que nadie malinterprete mis palabras. Tan atroz fue su muerte como la mía propia, e igualmente deleznables nuestros asesinos. Pero ellas pudieron luchar. Yo solo pude morir. En un segundo todo se acabó.
Por si alguien aún no ha caído en la cuenta de quién soy, les diré que eso no importa, solo soy una de las 193 víctimas del conocido como 11-M. Una entre tantas, una que cogió el tren como cualquier otro jueves para ir al trabajo. Y que nunca llegó. Hace ya 12 años de eso y, desde entonces, he visto cómo día tras día mis asesinos se han hecho fuertes.
Pero lo peor no es eso. Lo peor es ver cómo la gente ha ido olvidando todo aquello, cómo han pasado del estupor, la rabia y la impotencia al olvido, a la indiferencia, a que nadie hable de aquello. The show must go on, o en versión patria, el muerto al hoyo y el vivo al bollo…
¿Creen que si no se toca el tema, desaparecerá de la historia? ¿Creen que volveré a la vida si fingen que nunca pasó? A los que estamos a este lado de la línea nos encantaría que así fuese, y también a los que aún esperan vernos entrar por la puerta diciendo “Ya estoy aquí. Todo fue un mal sueño”. Pero ya ven ustedes que hay cosas imposibles.
La gente se llena la boca con los muertos de la Guerra Civil, la memoria histórica y las fosas comunes. Reclaman la restitución del honor de sus muertos. Otros hablan de víctimas de ETA, aunque de algunas en concreto, posiblemente de las más mediáticas. Incluso hay algunos que ahora hablan de cal viva, haciendo referencia a los terroristas muertos a manos del GAL. Pero parece que nosotros no le importamos a nadie…
Pues les diré una cosa, hoy es otra vez 11 de marzo. Sí, otro 11 de marzo que se atraganta en las vidas de 193 familias. De mis hijos, que se quedaron sin su madre. De la señora del 5º, que perdió a su marido. Del abuelo que se quedó esperando la visita de esa nieta que acababa de volver de estudiar en el extranjero. De esos padres que no volvieron a ver sus hijos…
A nadie le importa. Solo hay tiempo y páginas para las peleas de políticos, para las luchas por un escaño y un sillón.
Lo único que nos queda es que alguien se acuerde de nosotros, de aquel día, de aquel regusto a hierro en la boca, de todos aquellos (médicos, bomberos, policías…) que se lanzaron a ayudar a los heridos y a rescatar nuestros cuerpos sin vida para devolverles una parte de la dignidad que nuestros asesinos hicieron saltar por los aires. Y nos queda que ese alguien que se acuerda de todo esto alce la voz y grite nuestros nombres. Y recuerde al mundo nuestro sacrificio en el altar de los dioses del fanatismo. 
Nadie podrá devolvernos la vida. Lo que sí se puede hacer es recordarnos y apoyar a nuestras familias mutiladas por la barbarie. Gritar al mundo que no morimos en vano y que luchareis por nosotros, más allá de intereses, colores políticos, pozos de petróleo y postureos varios. Que los miles de heridos cuya vida jamás será igual no están solos, que tendrán siempre muchas manos que les ayuden y otros tantos hombros en los que buscar consuelo.

Y que nunca más seremos olvido diluido en un lazo negro.

domingo, 31 de enero de 2016

FUTURO INCIERTO. EL DESENLACE

LAS 12h. ÉRIKA

No puede ser. Mi madre no. ¿Por qué pediría que me leyesen las cartas? Si realmente no me hace falta, ya sé lo que se avecina en mi vida. Lo único que espero es que mi madre aguante al menos hasta Navidad, quedan un par de meses y será tan feliz viendo a mi sobrino abrir sus regalos…

Venga, mejor la llamo y me quedo más tranquila, ahora que los japoneses ya están servidos. “Sergio, voy al almacén a hacer una llamada”, “Okey preciosa, no hay problema”. Sergio siempre tan amable, a veces pienso que le pongo. Lástima que a mí me ponga su hermano…

     —    Mamiii, ¿cómo estamos hoy? —intento sonar alegre.
   —   Ahora mejor, hija. Ya sabes que a estas horas empiezo a notar los efectos de la medicación.
    —    Bueno, poco a poco. ¿Quieres que te lleve algún caprichito a mediodía? —me gusta cuidarla y que sienta mi cariño.
     —    No, hoy no tengo ganas de dulce. Mañana mejor, ¿te parece?
     —    Perf…
"
"Mamiii, ¿cómo estamos hoy?"
Bang!! Bang!! Bang!! Bang!!

     —    ¿Pasa algo cariño? Te has callado de repente…
    —    No lo sé, se oyen ruidos raros. Pero no te preocupes, están todos fuera, pueden apañarse —quiero aprovechar la llamada un poco más—. Oye, ¿has hablado con Mire estos días? ¿Ya te ha dicho si viene con el enano en Navidad o qué?
    —    Me dijo que sí, aunque tenía que hablar con tu cuñado. Ya sabes lo reacio que es el holandés a hacer viajes —se nota que Hans le cae como una patada en el culo. No tiene remedio…

Bang!! Bang!! Bang!! Bang!!

lunes, 25 de enero de 2016

FUTURO INCIERTO (III)

LAS 12h. MIGUEL

Menudos imbéciles, creyendo en fantasmas, más allá y gilipolleces. ¡Panda de tarados! Menos mal que me he ido a dar una vuelta para despejarme.

Parecen mi abuela, siempre obsesionada con esos temas, haciendo rituales estúpidos y sin ningún efecto, o rezando a santos que nada hicieron por ella. Su confianza en supersticiones, y no en la ciencia, le costó la vida. Charlatanes, estafadores o simplemente ignorantes que creen a pies juntillas en sus supuestos poderes. Eso es lo hay detrás de tarotistas, curanderos, gente que lee las manos y cosas similares.

La mayoría de sucesos tachados de paranormales tienen explicación científica o son montajes. Juegan con la vida y la muerte, con los sentimientos y las creencias de las personas. Se aprovechan de su inocencia y su desesperación para sacarles el dinero. ¡Qué asco, de verdad!
  
Lo que no entiendo es cómo una persona tan buena como Queco entra en un juego como ése. Supongo que realmente cree que tiene poderes, porque no es mala gente. Me niego a creerlo. Si él supiera cuánto le quiero… Pero claro, nadie sabe de mis inclinaciones y él tiene toda la pinta de ser hetero. Tímido, con esa cara de niño desamparado, pero hetero. Amor imposible, para no perder la costumbre…

"Charlatanes, estafadores o simplemente ignorantes que creen a pies juntillas en sus supuestos poderes"

En fin, voy a volver, que ya llevo demasiado rato dando vueltas. Esperemos que no se hayan enfadado demasiado conmigo. Menos mal que ya conocen todos mi carácter y saben perdonar mis arrebatos. En el fondo somos una pequeña familia, molamos bastante, ahora que lo pienso…
¡Vaya! Parece que hay bastante gente en la cafetería, me va a tocar currar en serio.

lunes, 18 de enero de 2016

FUTURO INCIERTO (II)

LAS 12h. QUECO

Espero haberme equivocado en la lectura de las cartas. El destino no puede ser tan jodido.

“Ayuda. Ayuda…”  Y encima esto, una presencia que se manifiesta desde hace rato pero a la que no veo. ¿Quién me reclama? “Muerto soy”. Suena a Siglo de Oro o a héroes románticos, como el Tenorio. No entiendo nada, joder. Voy a llamar a mi madre, siempre sabe qué hacer en estos casos. Sabe mucho más que yo de estos temas.

"Muerto soy"


Bang!!
Demasiado tarde. Ya ha empezado.
Bang!! Bang!! Bang!!

domingo, 10 de enero de 2016

FUTURO INCIERTO

No pienso nunca en el futuro
porque llega muy pronto.


ALBERT EINSTEIN


Queco empieza a repartir cartas en silencio sobre el tapete. Su aparente parsimonia y la expectación de los presentes dan un aire ritual a la situación (a pesar de la cara de fastidio de Miguel). Todos se han situado alrededor de la mesa, de pie, detrás del flamante tarotista y de la curiosa que pide conocer su futuro, y observan callados y con gesto grave el proceso.

Repartida la primera tirada de naipes sobre el tapete, la expresión de Queco cambia radicalmente, presagiando malas noticias.

      —    ¿Qué has visto? ¿Algo malo? ¿Es en mi casa?
      —    Algo muy malo —Queco traga saliva con cierta dificultad—.



miércoles, 22 de julio de 2015

CALENDARIO DEL AMOR


“Y en primavera lancé mis dados. Salieron seises y nos besamos”, recuerdo. Fue una gran primavera. Nuestro amor floreció y la pasión se convirtió en nuestro hábitat. Durante el verano empezamos a aburrirnos con la rutina playera. El gris otoño mató nuestros sueños y nos volvió tristes. Maldigo el invierno en el que ella apareció y se llevó tu vida. La primavera nunca volvió. 


Los Enamorados, procedente de la baraja
"Labyrinth Tarot", de Luis Royo

domingo, 29 de marzo de 2015

QUIEN NO LEE ES PORQUE NO QUIERE

Efectivamente, quien no lee es porque no quiere, porque no será por libros, autores, géneros y oferta amplia la que tenemos en español. Por eso, en este post he decidido hacer un breve repaso de cuatro de los libros que he leído en los últimos meses y creo que merecen ser leídos (he leído algunos más, que ya irán cayendo por aquí). Me encanta toparme con buena literatura de escritores que creen en lo que hacen y que disfrutan como niños con sus creaciones, independientemente de lo mediáticos que sean. Allá vamos…

martes, 21 de octubre de 2014

ROMANCE DE PEPE CARACOLILLA


Llevo una venda en los ojos,
como pintan a la fe,
no hay dolor como esta gloria,
de estar queriendo sin ver



¡Piiiiiiiit! “Son las 6h de la mañana, ¡buenos días currantes!”

Radio-despertador, un día más…  De un manotazo hago callar a la locutora de radio con voz cantarina, maldiciendo al bendito espabilado que le dio el programa de las mañanas y me desperezo con desgana. Me permito 5 minutos más en la cama, y luego otros cinco, y otros cinco… y me quedo dormido. Cuando despierto son las 9h. Estupendo, llego dos horas tarde, pero da igual. Tengo una buena excusa.

miércoles, 7 de mayo de 2014

LA COLECCIONISTA DE FOTOS

La llaman reina de las diosas, la más coqueta, la más hermosa… canta Serena (más bien desafina) mientras continua con su frenético afilar de cuchillos arriba y abajo. También baila alegre al ritmo de la música y de vez en cuando echa un vistazo adonde está Paula. Sigue dormida, todo está saliendo a la perfección.

Le da un par de palmaditas a Paula en la cara. “Despierta. Es tu momento, gran reina…” Paula despierta sobresaltada y forcejea con las cuerdas que la tienen amarrada a la mesa. Quiere gritar pero no puede, está amordazada. “Bienvenida a tu gran fiesta, reina del baile”, Serena habla inclinada sobre Paula, con ojos de locura placentera. Paula abre mucho los ojos en un gesto de horror… ¿cómo ha podido secuestrarla esta tipeja loca? Y peor aun… ¿quién es? Forcejea de nuevo con las cuerdas pero es inútil. 


“¿Recuerdas a esta chica?”, le dice Serena enseñándole una foto de una adolescente con cara inexpresiva, que transmite un gran vacío y mucha soledad. O quizás sea algo más. Paula empieza a comprender quién es esa loca y por qué están allí las dos, diez años después. Aquella chica que consiguió para su hermano Samuel y sus amigos… ¿cómo es posible? Estaba convencida de que no había sobrevivido a aquello. ¿Cómo la había encontrado?

“Sí, soy yo… Serena”. Estaba irreconocible… mucho más delgada, aunque daba la impresión de ser más fuerte, no parecía la pusilánime a la que metió en un infierno. Sigue amordazada y al intentar hablar solo consigue tener un ataque de tos. “Shhh… tú no tienes derecho a hablar, puta. Ahora mando yo”, susurra Serena mientras le enseña un cuchillo a Paula y sonríe.

viernes, 7 de marzo de 2014

EL BESO DEL FINAL

Y quisiera tirar del cable anclado en la pared.
Y quisiera soltar de esa correa está marcando tu piel.
Y quisiera poder gritar que ya soy libre.
Pero duele soltar y el dolor me persigue…

Y quisiera, E.B.S.


El pitido ha cesado. Y ahora nada, ya no queda nada. Vacío. El silencio de la muerte resulta reconfortante, y aunque sepa que el final ha llegado y que dejo atrás algunas personas a las que quiero y que posiblemente tendrán que modificar su vida por mi ausencia, no puedo evitar sentir alivio.

La lucha ha sido breve pero intensa y también, para qué negarlo, infructuosa, pues al final la Parca cortó mi hilo y todo se ha desvanecido. Y aquí estoy, flotando en la nada, sintiendo la paz y el sosiego que tanto necesitaba.

Mi vida fue plena a veces, no me puedo quejar. Cometí errores, intenté subsanarlos y en ocasiones lo logré. Solo en ocasiones… porque hubo cosas que nunca pude arreglar ni perdonarme a mí mismo, como el anteponer mi vida sentimental de viudo joven y alocado a la felicidad de mis hijos.

Ahora es cuando logro entender por qué Susana se fue a vivir a Cantabria y nunca más quiso saber de mí. Creció viendo a su padre ir de flor en flor, a cada cual más venenosa, y descuidar sus obligaciones como padre, dejándoles más desamparados a ella y a su hermano Jaime de lo que ya estaban sin su dulce madre. No la culpo por odiarme.

Jaime siempre fue más benévolo conmigo. Supongo que, en parte, porque todo aquello le pilló muy pequeño, cuando aun se tiene a los padres idealizados. O tal vez por aquello tan tópico de la camaradería masculina, quién sabe. Es el único que está ahora a mi lado, en esta fría y aséptica habitación de hospital. La última flor venenosa de mi vida salió corriendo en cuanto el médico mencionó la palabra “incurable”.

domingo, 2 de marzo de 2014

DOS AÑOS SIN TI

Hace dos años escribí el siguiente texto, aproximadamente a estas horas. Sola delante del ordenador, con la única compañía de una caja de pañuelos y mis incesantes lágrimas. Me resultaba completamente imposible irme a dormir como si nada. Necesitaba expresar todo lo que se agolpaba en mi mente y en mi corazón, dejándome casi al borde del colapso. Hacía solo unas horas que acabábamos de enterrar a mi abuelo. Hoy, dos años depués, sigo emocionándome con su recuerdo... Se lo merecía todo. Por eso he decidido rescatar mis palabras y recordarle. Dicen que seguimos vivos mientras alguien nos recuerde, así que vamos a mantener vivo a ese hombre maravilloso que tuve por abuelo y que me hizo ser como soy. Le echo de menos...



UNAS PALABRAS PARA MI ABUELO LIBERTO

Esta es una de las tareas más difíciles a las que me he enfrentado jamás: escribir estas líneas, hacerte este pequeño homenaje que te mereces. Pequeño, no porque tú lo fueras, sino porque es algo hecho para ti, a tu medida… por eso estas líneas serán humildes y cariñosas, sencillas, como tú. 

Te has ido silencioso, sin apenas dar trabajo ni hacer ruido. No te gustaba molestar, al contrario, te encantaba ser útil y ayudar en lo posible. Te has ido silencioso, sí, pero tu recuerdo resuena fuerte en mi cabeza y mi corazón te atesora, como al más preciado de los bienes. Recuerdos como, por ejemplo, cómo me ayudaste a elegir corbata para la comida familiar las navidades pasadas. O recuerdos como la celebración de tu 90 cumpleaños, con aquella tarta por sorpresa y los aplausos de las mesas vecinas en el restaurante. Recuerdo también tardes llenas de conversaciones en las que contabas recuerdos de tu juventud, de tu matrimonio o incluso de tu niñez. Memoria prodigiosa, capaz de recordar versos de la infancia con casi 90 años.

Recuerdo tu sabiduría, no de hombre de libros, sino de hombre de campo, de trabajo… de vida. Sabiduría del hombre que vivió el siglo con más cambios políticos en España y en Europa, que conoció la vida cotidiana sin tecnología y la invasión de esa tecnología en todos los ámbitos de la vida. Sabiduría del hombre que confiaba más en sus manos o en su gente, que en los designios de cualquier dios caprichoso.


Mi abuelo en su juventud
Tu silenciosa partida y todos estos recuerdos son lo que me ha movido a escribir. Necesito despedirte, decirte aquello que no pude decir antes de que Caronte te subiera en su barca. Y lo que hay que decir es muy simple: GRACIAS… por todo. Por estar siempre ahí, por saber perdonar cuando fue necesario, por querernos con toda tu alma, por amar a tu mujer hasta el último aliento, por escucharnos y aconsejarnos con tu buen criterio… por ser una persona maravillosa y demostrarlo en cada gesto.

Te has ido, pero te llevaste algo más que la moneda para el barquero. Tus maletas iban repletas de amor, de cariño, de una existencia feliz al lado de la mujer de tu vida, de ver nacer y crecer a tus hijos y a tus nietos. Te llevaste el cariño de amigos verdaderos y la satisfacción del trabajo bien hecho en todos los aspectos de tu vida. Tu viaje último fue en un día de tiempo primaveral, aunque oficialmente todavía en invierno. Era invierno, sí, pero el sol te acompañaba, para darte luz y calor, y evitar ese frío que tan poco te gustaba. Te despedimos entre lágrimas, pero sabiendo que te dejamos en buena compañía, descansando al lado de tu compañera en el camino de la vida, que se adelantó en el viaje de la muerte pero no para abandonarte, sino únicamente para poder mostrarte el camino cuando tú llegases. Espero que el reencuentro sea maravilloso.

Jamás olvidaré tu fortaleza, ni cómo luchaste contra la muerte hasta el último segundo. Siempre te llevaré conmigo.

                                                                                              Tu nieta Sandra




viernes, 30 de agosto de 2013

NÉMESIS Y LAS FURIAS (III)

Y como un huracán llega, siento su presencia allí… 

Aurora cierra los ojos y dice: “Esa mujer está aquí. Y dice que está muy enfadada contigo porque no le haces caso”.

Consciente de que mi abuela está en la habitación y de que puede oírme, protesto:

-      A ver… ¿cómo voy a hacerte caso si no me dices nada? No puedo hacer nada si sólo me miras y no hablas. ¿No lo entiendes?

-      Ella te habla, pero tú no la escuchas. Y está molesta…

-      No sé por qué pero no puedo escucharte, no me dejan abuela. Lo siento…

Aurora está con los ojos cerrados, escuchando atenta las palabras que mi abuela nos dedica, aunque yo no pueda escucharla.

-      Dice que no entiende qué ha pasado, que no sabe dónde está y que no hay luz. La veo arrinconada en un sitio solitario, frío y oscuro. Se ha quedado ahí anclada, aun no pasado a la luz.

-      ¿Pero cómo puede ser? Llevas más de diez años muerta… ¿has estado deambulando todo este tiempo abuela?

-      No, creo que ha estado en ese sitio, sin moverse. Dice que tiene miedo del juicio…

sábado, 24 de agosto de 2013

NÉMESIS Y LAS FURIAS (II)

Han pasado un par de semanas desde la primera vez que vi a mi abuela mirándome con cara de enfado, y las cosas no van a mejor. Llevo un par de días casi sin dormir. Las “visitas” de mi abuela y su dedo acusador se repiten y la fatiga no me abandona. Esta mañana me he tenido que dar una ducha casi fría para despejarme antes de irme al conservatorio… ¡menos mal que estamos en junio! Hoy tengo que estar fresco, que tengo el examen final con los de historia de la música. 

-      Venga chicos, os quiero separados y sin trastos delante en cinco minutos. Y que nadie pregunte si el examen es fácil…

Los chicos se distribuyen con cierta pereza pero podemos comenzar el examen a tiempo. Se les nota plenamente concentrados, sobre todo por el silencio sepulcral que hay en el aula. Y aprovecho para echar un vistazo a los exámenes que hice el día anterior en otro curso.

miércoles, 21 de agosto de 2013

NÉMESIS Y LAS FURIAS

Todo está oscuro. Estoy en el sofá y no puedo moverme, pero oigo pasos alrededor de mí, y una respiración fuerte, acechándome. No puedo moverme, es como si estuviera clavado en el sofá. Respiro de forma acelerada, siento que me ahogo y entonces todo se para y la veo en la puerta.

Mirándome, seria, como si me acusara. No dice nada, solo me mira con su cara de enfado, levanta un dedo acusador hacia mí y luego desaparece. Hago fuerza para levantarme pero sigo como anclado al sofá.  Hago un esfuerzo mayor y por fin consigo moverme. De forma brusca me levanto del sofá, despertando entre sudores y con una taquicardia considerable.  

¿Se puede saber qué ha sido esto? ¿Sueño, pesadilla, algo paranormal? Necesito unas vacaciones, llevo demasiadas cosas a la vez… el trabajo como profesor en el conservatorio, la banda de rock, el grupo de teatro… ¡Maldito estrés!