Por eso un
día,vi por última vez
tu figura recostada en el rojo fondo de la habitación
donde conocí más furia que ternura
y te dije adiós
desde el caliente fondo de mis entrañas,
desde el río de lava de mi corazón.
[…]
Para nunca
jamás
esta Eva verá espejismos de paraíso
o morderá manzanas dulces y peligrosas,
orgullosas,
soberbias,
inadecuadas
para el amor.
esta Eva verá espejismos de paraíso
o morderá manzanas dulces y peligrosas,
orgullosas,
soberbias,
inadecuadas
para el amor.
Eva advierte sobre las manzanas, Gioconda
Belli
Eva ha cambiado su actitud respecto a Adán. Ya no
huye de sus miradas, ahora se las devuelve adornadas con sonrisas, con una
mezcla de inocencia y picardía que a Adán le resulta irresistible. Aprovecha el
deseo que él siente para ir ganando terreno, ir librándose de tareas y
venciendo la resistencia de Adán. Y cualquier excusa es buena para pasar tiempo
con él…
- Adán, ¿me echas una mano en la cocina? Aun no le he
pillado el truco a cocinar el pato a la naranja y tengo entendido que tú eres
todo un experto – le dice con una sonrisa inocente y cara de niña buena.
- ¿Pato a la naranja? ¿Celebramos algo?
- No, simplemente he pensado que a la Creadora le
gustaría una cena diferente. Y tal vez a ti también… Pero en fin, lo que quiero
es que me eches un cable. ¿Te animas?
- Claro… conociéndote, si no lo hago cenaremos pato a
la brasa.
- Exagerado… - le dice sacándole la lengua – Venga,
ven y ayúdame…
