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lunes, 26 de junio de 2017

SEMANARIO MUJERES DE FICCIÓN

Los textos que a continuación se transcriben se publicaron en la fanpage del presente blog en la semana del 19 al 25 de Junio de 2017. Cada texto tiene como protagonista un personaje femenino de la literatura universal. 


LUNES_Bernarda Alba 
Al fin se ha muerto. Menudo bicho me he quitado de encima… años de un matrimonio tedioso, soportando toda clase de humillaciones y maltratos. Ahora por fin tengo el control. Y no habrá ya hombre que mande en mi vida. Me encantaría viajar y ver mundo, pero la moral impone un tiempo de luto. Con lo que odio el maldito color negro. Cuando entierras al segundo marido, el luto es algo completamente innecesario. Vestir de negro y encerrarse en casa, ¿para qué? El muerto no va a volver y los vivos sólo nos enterramos en vida con el luto.
¿Y mis hijas? Tan jóvenes, tan llenas de vida… ¡Se acabó! Me voy a hacer lo que siempre quise: ver el mar. Y mis hijas que hagan lo que quieran con su vida, ahora que aún no se han atado a nadie y pueden elegir.
 Que nadie crea al poeta cuando diga aquello de  “¡Silencio! Menos gritos y más obras. En ocho años que dure el luto no ha de entrar en esta casa el viento de la calle. Haceros cuenta que hemos tapiado con ladrillos puertas y ventanas.”
Escribiré desde la playa.

viernes, 12 de agosto de 2016

MELIBEA: ¿SEDUCTORA O SEDUCIDA?

         
             La figura de Melibea es una de las más interesantes que la literatura puede aportar. En una lectura superficial de La Celestina, podríamos entender a Melibea como la joven que se deja seducir por el hombre y cae en la tela de araña que finamente ha preparado la medianera. Sin embargo, si rascamos un poco más, nuestra visión de la cándida Melibea cambia y aparece un personaje mucho más complejo.


            Lo primero que debemos tener presente es que forma parte de un todo indisociable: la pareja que forma con Calisto. Sin embargo, está lejos de ser su calco, pues las diferencias entre ambos son notables y además están justificadas tanto por el eterno motivo de la diferencia entre sexos, como por otras particularidades históricas.

            Melibea se presenta fuertemente afianzada en la realidad, dentro de un marco familiar estable y la sanción de la sociedad es lo que rige su conducta desde el principio. Se atiene a un código impuesto, el código del amor cortés, en el que la falta de humildad del vasallo provoca la ira de la señora, de ahí que su primera reacción sea la ira ante Celestina. Su puesto en la sociedad es algo muy presente en Melibea; ya enamorada de Calisto, sigue reteniendo la responsabilidad de su condición, que defiende ante el deseo de éste de quebrar las puertas. Esto destaca la responsabilidad social de la doncella, quien además se acusa de haber perturbado con la muerte de su amado el orden de la ciudad.

Esta preocupación por lo que piense la sociedad la lleva a mantener en secreto sus amores, es el sentimiento del honor quien la obliga, mucho más arraigado en Melibea que en Calisto. Melibea es, pues, el debate entre pasión y deber. Y es por ello que sigue defendiendo su honor, esta vez de forma débil, en la primera cita con Calisto, cuando le pide que evite “estos vanos e locos pensamientos” para evitar las habladurías: “No quieras poner mi fama en balança de las lenguas maldizientes”.