Es el turno del segundo de
nuestros profesores de película: Pierre Dulaine. Hay que resaltar que, a
diferencia del Profesor Holland (a quien dedicamos la primera parte de este artículo sobre cine y educación) el Pierre Dulaine de la película Déjate llevar es un personaje real:
un profesor de baile que propició la aparición de toda una serie de programas
gratuitos de danza para los alumnos más conflictivos de los institutos de Nueva
York.
Estamos ante una cinta que
a simple vista parece una película de baile, un ejercicio artístico capitaneado
por el polifacético Antonio Banderas. Sin embargo, solo hay que rascar un poco
para ver que su propósito es diferente. Esta película habla de educación, pero
no de cómo enseñar lengua y literatura o matemáticas, sino de la educación en
actitudes, valores y normas, algo cada vez más necesario en la educación y que
cualquier profesor debe tener en cuenta, pues se trata de una materia
transversal que atraviesa todo el currículum y que es absolutamente
imprescindible para formar a sus alumnos. El baile solo es el pretexto para
articular la historia, una forma atractiva de presentarla: los pasos elegantes,
la música, el escenario… es el contexto perfecto.
