miércoles, 11 de marzo de 2015

LA MEUA FESTA

Colors, olors, sons… la pólvora preparada, una banda que ultima els assajos, l’artista que retoca amb cura el remat central al seu taller, la modista que admira l’últim trage que ha acabat a la matinada (possiblement per a la filla o la neboda). I després els tres dies de festa, de música, de llums, de somriures, d’alegria, d’admirar els monuments que omplin els carrers... i finalment el foc purificador. El foc i les llàgrimes, les cendres i els somriures melancòlics, la renovació. Renàixer... La festa d’un sant? Ni parlar-ne! 
És la benvinguda a la Primavera. 



domingo, 11 de enero de 2015

HELGA

Hay miradas que lo cambian todo. Eso me sucedió cuando te conocí, gracias a ti por fin mi suerte viró su rumbo, volviendo a la ruta correcta, alejada de sirenas y monstruos. Llegaste después de unas horas de miedo y tensión, estábamos todos al borde del abismo.  Nuestras vidas pendían de un hilo, del capricho de Átropos, hilandera voluble que jugueteaba nerviosa con las tijeras. Desperté confusa y entonces sucedió el milagro. La enfermera entró sonriente, te puso en mis brazos y me miraste por primera vez con tus ojitos dulces, asomándote al mundo con inocencia y ternura. En ese momento lo supe. Por fin tenía una mirada en la que sostenerme. 







jueves, 20 de noviembre de 2014

SANTA VALENTINA TIENE UN PLAN


“SI EL DESTINO SE HA LLEVADO A TU AMOR VERDADERO… 
¡LÍATE A FLECHAZOS CON LOS DEMÁS!”

Regina Roman nos presenta en esta novela (Versátil, 2014) a Adela, una mujer llena de inseguridades, causadas en su mayoría por su peso y su pasado con los hombres (un ex  marido cubano caradura que agotaría la paciencia de cualquiera, por ejemplo) hasta que conoció a Juan. Él le abrió la puerta a la seguridad, a aceptarse y verse bonita y sexy, y a una relación de pareja estable y sana. Pero como nadie es perfecto, Juan pecaba de mamitis. Y de mamitis se murió, atropellado lejos de su Adelita cuando se fue a Galicia a cuidar de su madre enferma (que tenía más cuento que calleja, y una mala leche y unas ganas de fastidiar que son para echarla a los leones a la buena señora). 



martes, 21 de octubre de 2014

ROMANCE DE PEPE CARACOLILLA


Llevo una venda en los ojos,
como pintan a la fe,
no hay dolor como esta gloria,
de estar queriendo sin ver



¡Piiiiiiiit! “Son las 6h de la mañana, ¡buenos días currantes!”

Radio-despertador, un día más…  De un manotazo hago callar a la locutora de radio con voz cantarina, maldiciendo al bendito espabilado que le dio el programa de las mañanas y me desperezo con desgana. Me permito 5 minutos más en la cama, y luego otros cinco, y otros cinco… y me quedo dormido. Cuando despierto son las 9h. Estupendo, llego dos horas tarde, pero da igual. Tengo una buena excusa.

jueves, 18 de septiembre de 2014

EN LA TOSCANA TE ESPERO


LA NOVELA EN UN FLASH

Una noche de pasión cambiará para siempre la vida de una pelirroja de fuego y un piloto sexy, Martina y Massimo. Una noche de locura, de lanzarse al vacío y disfrutar será el principio de una inesperada relación que se construirá poco a poco, con altibajos y problemas. Errores, malentendidos y ex del demonio pondrán a prueba su amor y su relación. ¿Triunfará el amor?

miércoles, 13 de agosto de 2014

CALLE DE LAS IMPERTINENCIAS

Cuando en la calle la poesía parece estar de más es que algo no funciona bien. Los problemas del mundo parecen ajenos a la poesía; o más bien a la idea que tenemos de poesía, llena de belleza, ideales y amores bucólicos. Sin embargo, la poesía también puede ser un instrumento eficaz para describir el mundo actual y su problemática, así como para denunciar sus problemas e injusticias. Es la llamada poesía social o de denuncia, que se dedica justamente a eso, a denunciar los problemas sociales: la pobreza, la corrupción política, los engaños de los bancos, la precariedad… pero también la preocupación por el mundo que tenemos y que dejaremos a nuestras generaciones futuras. ¿Qué podemos enseñarles si seguimos en silencio y bajo el yugo del poder? La poesía, pues, se revela como el arma y el escudo con el que alzar la voz y luchar. 

Por algo se dice que hiere más la pluma que la espada. Ante las prohibiciones, las bolas de goma y la represión, los jóvenes queremos ofrecer conocimiento, sensatez y poesía. Y ese es el tipo de poesía que nos ofrece Calle de las Impertinencias, de la mano de tres jóvenes poetas, que prometen mucho y darán mucho que hablar. Cada uno de ellos nos presenta un poemario propio, personal y que no deja lugar a dudas del gran talento que poseen.

miércoles, 16 de julio de 2014

EL VACÍO


La brisa fresca de abril me aparta el pelo de la cara. Me dejo envolver por ella y no hay más que calma y serenidad. Es mi momento… me lanzo al vacío. La velocidad es vertiginosa y grito horrorizada, adelantándome en el tiempo. Me veo aplastada contra el suelo.

El tópico de la vida que pasa ante tus ojos es una burda mentira, no es el pasado lo que se ve sino el futuro inmediato, con el cuerpo en el suelo en una tétrica posición y sobre un confortable charco de sangre.

Sin saber cómo, alguien que responde por mí (o tal vez yo misma, quién sabe) recuerda la anilla maravillosa y tira de ella. El tirón que me impulsa de nuevo hacia arriba corta mi horrorizado grito. Me siento confusa y contrariada, ya no tiene sentido gritar… estoy salvada.

Mi primer salto en paracaídas ha sido todo un éxito. 




miércoles, 7 de mayo de 2014

LA COLECCIONISTA DE FOTOS

La llaman reina de las diosas, la más coqueta, la más hermosa… canta Serena (más bien desafina) mientras continua con su frenético afilar de cuchillos arriba y abajo. También baila alegre al ritmo de la música y de vez en cuando echa un vistazo adonde está Paula. Sigue dormida, todo está saliendo a la perfección.

Le da un par de palmaditas a Paula en la cara. “Despierta. Es tu momento, gran reina…” Paula despierta sobresaltada y forcejea con las cuerdas que la tienen amarrada a la mesa. Quiere gritar pero no puede, está amordazada. “Bienvenida a tu gran fiesta, reina del baile”, Serena habla inclinada sobre Paula, con ojos de locura placentera. Paula abre mucho los ojos en un gesto de horror… ¿cómo ha podido secuestrarla esta tipeja loca? Y peor aun… ¿quién es? Forcejea de nuevo con las cuerdas pero es inútil. 


“¿Recuerdas a esta chica?”, le dice Serena enseñándole una foto de una adolescente con cara inexpresiva, que transmite un gran vacío y mucha soledad. O quizás sea algo más. Paula empieza a comprender quién es esa loca y por qué están allí las dos, diez años después. Aquella chica que consiguió para su hermano Samuel y sus amigos… ¿cómo es posible? Estaba convencida de que no había sobrevivido a aquello. ¿Cómo la había encontrado?

“Sí, soy yo… Serena”. Estaba irreconocible… mucho más delgada, aunque daba la impresión de ser más fuerte, no parecía la pusilánime a la que metió en un infierno. Sigue amordazada y al intentar hablar solo consigue tener un ataque de tos. “Shhh… tú no tienes derecho a hablar, puta. Ahora mando yo”, susurra Serena mientras le enseña un cuchillo a Paula y sonríe.